Un hombre disparó a sangre fría a los estudiantes de la Universidad Técnica de Virginia (EEUU) y posteriormente se sucidó. Aún se desconoce si actuó en compañia.
Ayer por la noche el portavoz de la Casa Blanca Dana Perino hacia pública las declaraciones del Presidente Bush al enterarse del tragico suceso "Los pensamientos y oraciones de Bush estan con las víctimas y sus familias". Quizás, lo esperable después de este tragico suceso, el cual se ha considerado como la mayor masacre no terrorista de los Estados Unidos, y después de tanto orar por las victimas, los ciudadanos de este país y en especial su presidente vean el momento para erradicar el problema y controlar la posesión hasta ahora legal de armas de fuego.
Desde la tragedia de Texas en 1996 y hasta el momento, en EEUU dichas armas se han llevado la vida de al menos 90 personas. La predomintante política del miedo llevada a cabo por los diregentes políticos combinada con la poderosa Asociación Nacional del Rifle (EEUU) continua cosechando víctimas. El gobierno de Estados Unidos ha sido consciente en todo momento del poder que mueve el miedo, asentandolo como base de su política, lo utilizó Bush con el fin de conseguir perdurar en el poder utilizando con los atentados del 11S y lo continuó utilizando para su "guerra preventiva".
Lanzar la duda y generar miedo es una táctica barata que permite realizar todo tipo de actos y políticas basadas en dudas y no en verdades. No sin un objetivo claro, el de obtener por parte de las masas una carta blanca con la que pueda el gobernante gozar de inmunidad y justificar así sus actos permitiendole además gozar de luz verde a la hora de cometer las mayores barbaridades. De esta manera y llevados por el miedo, los millones de ciudadanos estadunidenses justifican también la pertenencia de armas de fuego haciendo uso de ese sentimiento que tanto les han entrenado y con el remedio que les han otorgado.
Yo también tendría miedo de saber que todo el mundo que me rodea tiene un arma. Quizás esté ahí el problema.
Ayer por la noche el portavoz de la Casa Blanca Dana Perino hacia pública las declaraciones del Presidente Bush al enterarse del tragico suceso "Los pensamientos y oraciones de Bush estan con las víctimas y sus familias". Quizás, lo esperable después de este tragico suceso, el cual se ha considerado como la mayor masacre no terrorista de los Estados Unidos, y después de tanto orar por las victimas, los ciudadanos de este país y en especial su presidente vean el momento para erradicar el problema y controlar la posesión hasta ahora legal de armas de fuego.
Desde la tragedia de Texas en 1996 y hasta el momento, en EEUU dichas armas se han llevado la vida de al menos 90 personas. La predomintante política del miedo llevada a cabo por los diregentes políticos combinada con la poderosa Asociación Nacional del Rifle (EEUU) continua cosechando víctimas. El gobierno de Estados Unidos ha sido consciente en todo momento del poder que mueve el miedo, asentandolo como base de su política, lo utilizó Bush con el fin de conseguir perdurar en el poder utilizando con los atentados del 11S y lo continuó utilizando para su "guerra preventiva".
Lanzar la duda y generar miedo es una táctica barata que permite realizar todo tipo de actos y políticas basadas en dudas y no en verdades. No sin un objetivo claro, el de obtener por parte de las masas una carta blanca con la que pueda el gobernante gozar de inmunidad y justificar así sus actos permitiendole además gozar de luz verde a la hora de cometer las mayores barbaridades. De esta manera y llevados por el miedo, los millones de ciudadanos estadunidenses justifican también la pertenencia de armas de fuego haciendo uso de ese sentimiento que tanto les han entrenado y con el remedio que les han otorgado.

Yo también tendría miedo de saber que todo el mundo que me rodea tiene un arma. Quizás esté ahí el problema.
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